Lean este blog. Y van a conocer a la real Daniela “china” Veloz
Se apaga el micrófono, las luces se vuelven tenues y se alejan las personas. Dejo de ser la imprudente, cargosa y hasta gritona china Veloz que todos conocen, para empezar a ser simplemente Daniela Veloz, cómo me pusieron mis padres hace 26 años.
Así es amigos, ahora sí soy yo, a calzón quitado como dice la china; y como yo sé que a muchas personas les encanta el chisme, pues es su momento. Corran a preparar canguil, sírvanse gaseosa que aquí les contaré mucho sobre mí y alístense porque nos vamos de largo.
Arranca el partido (léase con voz de narración)
María Daniela Veloz Báez, ese es mi nombre real, pero para ustedes soy la china Veloz. Me caracterizo por ser una persona muy alegre, sentimental e independiente, pero principalmente independiente. De hecho, desde muy chiquita siempre quise hacer todo sola e incluso logré cosas que ahora qué miro atrás, me enorgullecen. Cómo por ejemplo mi primer empleo que fue a los 17 años siendo maestra privada de una niña de escuela. Años después vendí tacos y sánduches en mi universidad para tener dinero para mi lunch y los pasajes en metrovía. Incluso durante la pandemia vendí gorras. En fin, creo que he hecho de todo un poco.
Sinceramente, pienso que soy así por mi papá. Él siempre ha sido muy trabajador y nos enseñó que la gente se muere de hambre porque quiere. Recuerdo alguna vez que estuvo sin trabajo y salió a vender aguas, también vendió productos de consumo masivo en tiendas y hasta viajaba a Perú a comprar ropa para poder alimentarnos. Creo que era una manera de demostrar su amor por la familia y que el trabajo duro trae su recompensa.
La palabra “trabajo” la llevo en la sangre y no imagino mi vida sin trabajar. De hecho recién, junto con mi novio, nos pusimos un emprendimiento de artículos con mensajes de Dios, por cierto mi negocio se llama “JODA” y pueden bendecir a alguien con una compra (fin de espacio publicitario —léase con locución de ese tipo)
Pero así como existe la Daniela feliz y trabajadora, también existe la que muchas veces ha llorado sin derramar una sola lágrima y entre sonrisas constantes ha tenido que disimular muy bien porque sabe que el público merece la mejor versión a pesar de los problemas que como ser humano pueda atravesar.
Llegar a la “fama” o ser conocida fue rápido para mí, pero a la vez muy doloroso, elegí el camino más sencillo. Tranquilos, nunca me tocó hacer nada indebido, mi madre siempre me inculcó buenos principios; sin embargo, me acomodé a la clásica ‘joda’, la broma, el doble sentido y no elegí el camino que siempre me inculcó mi padre, el conocimiento, la seriedad y el respeto.
El no tomar el trabajo ‘duro’, el esforzarme por obtener más conocimientos deportivos me cobró un precio muy alto en la vida: MI REPUTACIÓN.
Y aquí les abro mi corazón, muchas veces lloré detrás de una sonrisa porque pensaban cosas feas de mí, como que trabajaba en El Gato (un burdel), o que el nene Espín fue mi marido, o que salía con el viejo de la camioneta Datsun (no existe) y así un millón de cosas que se han dicho en la radio, pero no hablan absolutamente nada de mí, la verdad yo sé que muchos de ustedes les encanta eso la guarangada, el lero lero, como dice el abogado, y para ser honesta, yo amo hacerlos felices porque mi consuelo cada vez que alguien me acusaba de algo era recibir mensajes como este que me marcó. “China eres la medicina para mi depresión “; mensajes así me permitieron continuar con el show y hacerme entender que esto solo era es, un SHOW y no era una realidad, pero es duro cuando existe gente muy cruel en redes que no solo te ataca a ti sino a tu familia.
Recuerdo un día que mi papá me dijo que una persona le pregunto si yo era la moza del nene Espín. Ese día él me dijo que no volvería a escucharme en la radio y eso me partió el alma. Me quedé sin el oyente más importante en mi vida.
Sin embargo, también entendí que todo eso solo era mi culpa por querer ser graciosa y pensar que esa era la manera de llegar donde quería hacerlo, sin considerar que esto podría afectar a mi imagen y a mi propia familia.
Pero debo confesar que durante esa época de querer alcanzar la ‘fama’, tuve sentimientos encontrados. Estaba muy alejada de Dios y la cara no me daba para acercarme a él. Hasta que un día Dios me volvió a llamar y me recogió de una profunda tristeza en la que me encontraba por culpa de mis malas elecciones
Conocí a quien ahora es mi novio y él sirvió como puente para que yo me acercará y conociera más de Dios y a partir de ahí la historia empezó a cambiar. (esta historia la dejaré para otro capítulo, si me invitan)
Poco después mi jefa hablo conmigo y me despertó de esa zona de confort absurda en la que yo misma me metí y me animó a destacar como lo que yo era una periodista deportiva.
Luego de eso sentí que desperté y comencé a tratar de opinar más de fútbol, a querer aprender más y a pesar de que las bromas no terminaban completamente, sentí que demostré mucho de lo que soy capaz. Creo que mi estilo descomplicado, un poco atrevido y espontáneo, ayudó muchísimo. Posteriormente, comenzaron a llamarme de empresas, conseguí entrar a la televisión y demostrar lo capaz que soy y que con esfuerzo y dedicación y de la mano de Dios puedo lograrlo todo.
Dios cambió mi vida y estratégicamente puso a Mariapaz para que me ayudara, yo sé que están pensando que soy perruna por escribir esto, pero si ella no me despertaba en ese momento que Dios la mando, pues capaz me demoraba más y hubiera sido tarde. El mundo de la radio y TV no te esperan, si no despuntas rápido, pues otro lo hará por ti.
Luego de risas y llantos se abrió un nuevo reto en mi vida que es la narración, nuevamente impulsado por Mariapaz y creo que encontré mi hogar en el periodismo deportivo. La narración siento que me encanta y creo que Dios me regaló esta voz y me hizo así de gritona para que justamente cante los goles y los escuchen allá en el cielo.
Hoy en día le agradezco a Dios por lo bueno y malo, porque este pichón aprendió a volar luego de varias caídas. Cuando aprendes a volar ves la superficie desde lejos y como con un mensaje de “peligro” pero no saben con cuánto amor veo ese piso en el que caí varias veces porque sin eso yo no hubiera aprendido lo que ahora sé. Con dolor, entendí que las caídas muchas veces son ese mal necesario y que no siempre caer representa quedarte ahí, sino levantarte y coger la superficie de impulso para seguir.
Nos podemos quedar horas y horas conversando, pero este partidoooo terrrrrrminooooo…, espero la próxima vez que vuelvan a leer de mí sea contándoles de todas las travesías que pase para representar de la mejor manera a la mujer en este hermoso mundo del relato, sin más que decir queridos amigos me despido como me gusta hacerlo.
¡Hasta siempre mis beeebeees del alma!
2 Comentario
Escrito por Demetrio Quiroz Reategui
Palabras que desprenden o reflejan auntenticidad y sinceridad de la autora. Nada hay más gratificante para un ser humano el poder encontrarse a sí mismo en estos caminos de la vida y poder compartirlo para que todos puedan lograr lo mismo. Un saludo cordial para usted señorita Daniela y siga no solo para adelante sino que también para arriba. Así es.
Escrito por Secret
Siempre tan alegre y tan real, gracias por hacernos felices a todos y curarme el Asma con tu sonrisa hace tanto tiempo.